En las últimas semanas, residentes de Altos de San Lorenzo reportaron una preocupante serie de robos de canillas en viviendas y comercios. Según testimonios, los delincuentes actúan durante la madrugada, arrancando las piezas de bronce y metal para su posterior reventa.
Los damnificados aseguran que el robo de canillas no solo genera pérdidas económicas, sino que también provoca fugas de agua y daños en las instalaciones. “Nos despertamos y el patio estaba inundado. Se llevaron todas las canillas exteriores”, relató un vecino de la calle 76 entre 18 y 19.
La policía recibió múltiples denuncias y se encuentra investigando si estos hechos están vinculados a una red de reducción de metales. Mientras tanto, los vecinos han optado por reforzar la seguridad con rejillas y candados en sus grifos o, directamente, colocar canillas de plástico.
Desde el municipio instan a la comunidad a denunciar cualquier actividad sospechosa y a tomar precauciones para evitar nuevos robos.




