El local donde la mujer fue baleada cerró sus puertas e inauguraron uno nuevo en otro barrio de la ciudad.
La reapertura del emprendimiento familiar en Villa Garibaldi se vivió como un acto de resistencia y memoria. A casi dos meses del crimen que sacudió a La Plata, los familiares de Paula Lastiris decidieron volver a levantar las persianas, esta vez en un nuevo local de Parque Sicardi. El anuncio se hizo en redes sociales con un mensaje breve pero cargado de emoción: “Gracias a todos por esperarnos”. La frase condensó el dolor y la esperanza de quienes buscan continuar con el proyecto que Paula había iniciado.
El nuevo espacio, ubicado en la calle 659 entre 10 y 11, alberga “Repostillón”, el emprendimiento dedicado a insumos de repostería y cotillón que Paula había soñado expandir. La apertura estaba pensada originalmente como una segunda sucursal, pero tras el asesinato se convirtió en la única sede vigente. “Gracias a Paula que nos encontró un lugar muy hermoso pudimos volver a abrir las puertas del Repo y volver a las actividades”, escribieron sus familiares, en un gesto que mezcla homenaje y voluntad de seguir adelante.
El recuerdo de Paula sigue presente en cada paso. Tenía 47 años y fue asesinada el 29 de abril en el local de Barrio Norte, sobre la calle 37 entre 9 y 10. Allí, mientras trabajaba, fue atacada por Leopoldo Olegario Araoz, el dueño del inmueble que alquilaba para su negocio. Araoz ingresó armado y le disparó. Paula fue trasladada al Hospital San Martín, pero falleció horas después. El caso quedó en manos de la Fiscalía N°17 de La Plata, a cargo de Eugenia Di Lorenzo, y el acusado fue detenido poco después en la calle 35 entre 5 y 6, con el revólver que habría utilizado en el ataque.
La familia insiste en que Paula no tenía deudas de alquiler y que el emprendimiento estaba en plena expansión. Por eso, la reapertura en Villa Garibaldi no es solo un gesto comercial, sino una forma de sostener su legado. En redes sociales compartieron una foto de Paula con un mensaje que resume el sentimiento: “La sonrisa de quien le dio vida a un gran emprendimiento. Gracias por haber regalado tanta felicidad. Paula por siempre”.
La comunidad de Parque Sicardi recibió la noticia con muestras de apoyo y cercanía. El nuevo local se convierte en un espacio de continuidad y resistencia, donde cada cliente que se acerca no solo compra insumos, sino que también acompaña a una familia que decidió transformar el dolor en memoria activa. La reapertura es, en definitiva, un acto de justicia simbólica: mantener vivo el proyecto de Paula mientras la causa judicial avanza contra su agresor.




